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Podéis leer buenas narraciones en la Biblioteca de Relatos.

20 de enero de 2026

PUNTUACIÓN 1: NO SE PONE COMA ENTRE SUJETO Y PREDICADO, PERO...

 No se pone coma entre sujeto y predicado, aunque el sujeto sea muy largo. 

-"A sus cuarenta años, Fabio va por la vida sin brújula".

NO: "A sus cuarenta años, Fabio, va por la vida sin brújula". 

-"El ochenta por ciento de las reclamaciones presentadas en esta ventanilla se tramitan en el mismo día".

NO: "El ochenta por ciento de las reclamaciones presentadas en esta ventanilla, se tramitan en el mismo día".

La COMA CRIMINAL es, precisamente, la que se pone entre sujeto y predicado y es incorrecta. 

Tampoco se usa coma para el último término de las enumeraciones, aunque sí en los anteriores elementos de las mismas:

-"Las montañas, los valles solitarios rumorosos, las ínsulas extrañas llenan la poesía de Juan de la Cruz".

NO: Las montañas, los valles solitarios rumorosos, las ínsulas extrañas, llenan la poesía de Juan de la Cruz".

Hay una excepción en este último caso, cuando la enumeración se cierra con "etc.":  

-"Los paraguas, las bufandas, los guantes, etc., se pierden muy fácilmente".

Sí hay casos en que aparece una coma antes del predicado: cuando el sujeto lleva un inciso. Para reconocer estos, hay que recurrir a la sintaxis: 

-"La torre de la iglesia, iluminada en plena noche, se veía desde la distancia".

Estas son normas muy básicas, para iniciarse en las reglas más elementales de la puntuación. Para un conocimiento más profundo, recomiendo acudir a la normativa de la RAE, que es de donde yo he extraído estos casos (los ejemplos son míos). 

 

15 de enero de 2026

"EL CUARDENO DORADO" DE DORIS LESSING

Doris Lessing

El cuaderno dorado (The Golden Notebook, 1962).

Editorial DeBolsillo, 2008.

864 páginas.

 

El cuaderno dorado es una voluminosa novela de Doris Lessing, publicada por primera vez en 1962, en su original en inglés. No sé si será fácil de encontrar, en librerías, la edición en español que he referenciado arriba; se puede buscar también en bibliotecas.

El libro interesará a quienes gusten de la narrativa de la autora británica y a personas interesadas asimismo en el feminismo del siglo XX. También merecería la pena preguntarse, tras su lectura, si la historia continúa manteniendo vigencia hoy en día. A este respecto, creo que la novela es más  un documento histórico y social que una obra cuya temática haya conseguido un valor universal y perdurable. No obstante, reitero que es interesante leerla desde la crítica literaria feminista. Igualmente, El cuaderno dorado supone un buen documento sobre la militancia comunista en Gran Bretaña a mediados del siglo XX, la decepción que conllevó la realidad de los acontecimientos en la Unión Soviética y los países del Este, y la deriva totalitaria de sus gobiernos.

Si empecé a leer la novela, fue por su estructura. Se compone de un marco narrativo titulado “Mujeres libres”, que aparece de forma fragmentada; entre cada parte se intercalan, a su vez, fragmentos de cuatro “cuadernos”: el negro, el rojo, el amarillo y el azul; solo al final se unifican todos en un “cuaderno dorado”. “Mujeres libres” se centra en la vida de la protagonista, Anna Wulf, su amiga Molly, la hija y el hijo de ambas, respectivamente, y los amantes de ellas dos. En cuanto a los cuadernos, cada uno aborda un aspecto de la existencia de Anna: su escritura y su activismo político (el negro y el rojo) o sus reflexiones más íntimas en forma de diario personal (el azul), aunque en realidad, en bastantes ocasiones estas líneas temáticas se entremezclan en los tres cuadernos. En el amarillo, sin embargo, nos encontramos con la historia novelada de Ella, personaje que puede entenderse como un trasunto de Anna Wulf, por su parte alter ego de la autora principal, Doris Lessing; entre la historia contada en el cuaderno amarillo y la de “Mujeres libres” hay, además, otras similitudes de personajes y temáticas. El libro sitúa su historia en los años 30, 40 y sobre todo 50 del siglo pasado, en Inglaterra, Londres, y en el África colonial, aquí desde una perspectiva profundamente crítica con el colonialismo. Al principio, me resultó un poco difícil seguir la trama de estas distintas secciones del libro, porque la autora no hace presentaciones ni preámbulos; poco a poco, fui entrando en cada una de estas partes.

Como ya he dicho antes, El cuaderno dorado de Doris Lessing trata, fundamentalmente, de la vida de sus protagonistas femeninas en el momento histórico que les ha tocado vivir, como mujeres, como militantes políticas comunistas, como amantes de hombres casados, como amigas y como madres. Lessing explora y profundiza en el tema de la sexualidad, aunque el resultado no sea positivo. Nada más lejos del romanticismo tradicional que esta novela. Al leerla, me dije de inmediato que habría sido impensable en la España de esa década, la de los 50, precisamente por su tratamiento de la sexualidad libre, además de por sus referencias al comunismo.

Supongo que El cuaderno dorado debió de ser una obra a la que muchas feministas llegaron con interés durante el siglo XX, y también todo tipo de lectores, antes y después de que la escritora británica recibiera el Nobel de Literatura. Ahora, a principios de 2026, yo diría que la lectura resulta muy diferente a la de entonces, pues, repito, la historia que se nos cuenta se ve más como un reflejo de su época que como una realidad perdurable. La novela me ha parecido en ocasiones muy brillante, sobre todo en cuanto a estilo, y, en otras, aburrida y pesada, demasiado larga y compleja. Por añadidura, Lessing no es una autora amable con sus lectores. Muy por el contrario, resulta incómoda, dura, deprimente e incluso desoladora. Sé que con esto no animo a leer el libro, pero es mi opinión honesta.

A través de sus personajes femeninos y masculinos, Lessing nos habla de las vivencias de las y los comunistas británicos de los años de la Guerra Fría, y de su decepción ante el fracaso de sus ideales. La autora aborda igualmente o incluso mucho más las relaciones de pareja que establecen mujeres solas y libres, que, si no son feministas declaradas, sí que apuestan por su propio deseo sexual, y cuestionan el poder y la desigualdad entre géneros. Pero esos vínculos son siempre un rotundo fracaso o, en ocasiones, hasta destructivos. Ellas tienen una más que notable dependencia emocional respecto de los hombres, que se convierten en un elemento central de sus vidas. La maternidad les pesa también, pues la ejercen solas.

Es curioso como Lessing cae en ciertos estereotipos de género femeninos y masculinos a la hora de crear a sus personajes, así como estos, o más bien ellas, las mujeres, tienen una visión bastante menospreciativa de la homosexualidad, por la que parecen sentir rechazo, llegando a hablar de “hombres auténticos”, para referirse a los heterosexuales.

Lessing no nos plantea una denuncia convencional del patriarcado, sino que nos presenta una situación sin salida ni alternativa, contradictoria, donde tanto mujeres como hombres están atrapados en una telaraña asfixiante. Así, la supuesta liberación sexual de las mujeres fracasa de la misma manera que la utopía comunista. No hay relaciones igualitarias, la sensación es que ni siquiera amar salva, pues, además, muchos vínculos están condenados desde su inicio al fracaso, al establecerse con hombres casados que no van a abandonar a sus esposas. Profundamente crítica con esta realidad, la obra es, al mismo tiempo, prisionera de ella.

Poco más que añadir, no me ha sido fácil, en esta reseña, abordar una obra tan larga, con una estructura nada sencilla tampoco y con una visión tan pesimista que pesa como el plomo.

8 de enero de 2026

"LIBRO DE SANGRE" DE KIM DE L'HORIZON

Kim de L’Horizon

Libro de sangre

De Conatus, 2023

Traducción y prólogo de Ibon Zubiaur.

Este libro obtuvo el Premio Alemán del Libro 2022 y el Premio Suizo del Libro 2022.

La novela original es de 2022.

Kim de L’Horizon nació en Ostermundigeen, Suiza, en 1992. El nombre es el seudónimo de Dominik Hoolzer, une autore a quien incluso es complicado definir como persona no binaria. Su novela Blutbutch (Libro de sangre), una autoficción escrita en alemán (aunque se introducen expresiones del dialecto suizo propio de Berna) e inglés. Ha sido publicado en España por una editorial muy recomendable por la calidad de sus títulos, De Conatus.

Este libro interesará:

A quienes gusten de la autoficción y de las historias que se preguntan por la identidad propia y también la identidad familiar.

A las personas interesadas en la literatura queer o que quieran conocerla. Quienes tengan rechazo por lo queer o algún tipo de miedo, recelo, animadversión o fobia, pues posiblemente este no sea su libro.

A quienes busquen literatura de calidad, bien escrita y que elabora un intento muy logrado de experimentación lingüística, en cuanto a estilo y también por la introducción de variantes geográficas y sociales de un idioma. Hay un uso muy acertado de los motivos literarios que van hilando la trama: la sangre, que aquí también remite a la familia; los árboles (el haya de sangre o haya roja, por ejemplo), vinculados con la genealogía, o los jardines y botánica, a los que se dedican algunos apartados de un modo que se integra muy bien en el conjunto del libro.

A les amantes de las genealogías femeninas, un tema de gran importancia en la obra. De hecho, el texto de Kim de L’Horizon puede incluirse perfectamente en lo que la crítica literaria feminista ha llamado la “gran tradición de escritura subjetiva femenina”, donde se sitúan autoras como Virginia Woolf, Djuna Barnes o Marguerite Duras.

Poco más puedo añadir. Es una obra recomendable por todo lo anterior y que pide una lectura atenta y tranquila, aunque tampoco resulta especialmente difícil.

11 de diciembre de 2025

“NOSOTROS, LOS RIVERO” DE DOLORES MEDIO


Dolores Medio

Nosotros, los Rivero

KRK Ediciones, 2024

717 páginas

Dolores Medio nació en Oviedo el 16 de diciembre de 1911 y, curiosamente, murió el mismo día del año, el 16 de diciembre, en 1996 y en la misma ciudad. Estudió Magisterio y fue maestra en el concejo asturiano de Nava; más tarde se trasladó a Madrid, donde ejerció de periodista y continuó en la enseñanza escolar, hasta que, tras la obtención del Premio Nadal en 1952, con Nosotros, los Rivero, se dedicó por completo a la escritura. Se la considera una de las grandes representantes de la literatura realista social española del siglo XX y, durante su vida, recibió importantes premios. Hay una Fundación Dolores Medio, que ella creó en 1981, dedicada al fomento de la literatura. Regresó a Oviedo en 1988 y vivió allí hasta su fallecimiento. Es autora de numerosas obras, entre ellas, Funcionario público (1956), Diario de una maestra (1961) o Celda común (1996).

Termino de leer su novela Nosotros, los Rivero. En el propio manuscrito, al final del mismo, se indica que la fecha de finalización es 1950. La obra ganó el Premio Nadal en 1952. He escuchado la novela en un audiolibro de la ONCE que adapta una edición de Destino de 1958. Lo primero que me sorprendió es que una novela con la temática que esta trata hubiera ganado un premio en los años cincuenta, en pleno franquismo, aunque supuse que galardones como el Nadal podían estar un poco al margen de la censura. Después me he enterado de que el libro sí tuvo problemas serios con los censores, pues bloquearon su salida en un sello editorial en el que iba a aparecer antes de que la autora lo presentase al galardón. Se alegó que la historia criticaba la desigualdad y las injusticias sociales, y la miseria de la vida en España, así como mostraba conflictos familiares y colectivos poco edificantes desde un punto de vista moral. Dolores Medio tuvo que suavizar y modificar algunos pasajes para que la obra viera la luz, lo que hizo voluntariamente, aunque, en caso de negarse, la prohibición habría continuado. En el período de tiempo que duró el proceso de censura y corrección, desapareció la editorial con la que tenía un acuerdo de publicación, de modo que decidió presentarse al Nadal. Ganar el premio no supuso tampoco que la novela ya modificada se editase sin más; por el contrario, según explica la periodista Ángeles Caso, debió hacer nuevas modificaciones para contentar a la censura. Así, durante bastantes años se leyó (y yo he leído también) una versión recortada y con cambios. Hasta 2017 no se pudo recuperar el texto original, en una edición en Libros de la Letra Azul, en la que, aparte de incluir los pasajes omitidos y conservados en el archivo de la censura franquista, se añaden cartas del expediente sobre el libro y explicaciones sobre lo que se borró y los motivos para ello. Esta edición en Libros de la Letra Azul apareció gracias a la periodista y también escritora Ángeles Caso, que se encargó de recobrar el texto original y de elaborar un prólogo para el nuevo libro. Actualmente no se encuentra ya disponible. Sí ha habido bastantes otras, aunque no puedo asegurar si son íntegras o no. Supongo que la de KRK incluirá el texto original, pero tendría que comprobarlo. Investigaré y caso de descubrir que es así, dejaré una nota al final de la reseña. Yo no había leído nada de esta autora, a la que solo conocía de nombre, y me he enterado del asunto de la censura al hacer la reseña. Por cierto, tal vez la edición en Libros de la Letra Azul se localice en librerías de viejo o webs como Iberlibro.

Más allá de todas estas circunstancias, la novela que he leído, aunque recortada por la censura, me ha gustado bastante. Es entretenida, dinámica, realista, de factura clásica. Cuando estudié Filología Hispánica (terminé a finales de los años ochenta del siglo pasado) autoras como Dolores Medio no estaban suficientemente valoradas ni se las visibilizaba igual que a sus colegas varones. Esta obra no desmerece en absoluto de muchas otras que escribieron ellos en la misma época.

Se trata de una saga familiar, centrada en su protagonista, Magdalena o Lena Rivero, que crece y pasa de ser niña a joven adulta en el período que abarca la narración, aproximadamente de 1924 hasta 1934. Hay un momento posterior, el regreso de Lena, ya convertida en escritora, a su ciudad natal, Oviedo; se puede calcular que este retorno ocurre alrededor de 1950. Por una parte, estamos ante la crónica de ese paso de la niñez a la edad adulta, tantas veces abordado por la literatura. Lena es una niña y después una adolescente simpática y enérgica, bastante lejos del estereotipo femenino. Tiene encanto. Vive con su padre, hasta que este fallece de manera súbita, y con su madre, su tía materna y sus tres hermanos, dos chicas y un chico. A través de la vida de cada cual y de sus relaciones, de su mudanza desde una hermosa casa en el centro de Oviedo a una calle más apartada y a una vivienda más humilde, como consecuencia de la muerte del padre y de graves problemas económicos, no solo veremos la historia familiar, sino también cómo funciona la sociedad burguesa ovetense y seremos espectadores de los momentos convulsos que les toca vivir. Y es que, en este intervalo de tiempo, se proclamará la II República y ocurrirá la Revolución de Octubre en Asturias; con este último acontecimiento termina la trama principal. Hay un protagonismo indudable de la ciudad, Oviedo, de sus habitantes, sus calles, plazas, casonas, universidad, iglesias y catedral, esta última casi omnipresente. He encontrado reminiscencias de La Regenta, de Clarín, precisamente en algunas escenas concretas en la catedral, muy bien creadas por la autora. La originalidad absoluta no existe y lo importante es buscarse buenos modelos para inspirarse en ellos y reescribirlos, algo muy diferente de plagiar sin más. Y Vetusta sigue siendo Vetusta. No obstante, quien conozca Oviedo y la ame por su belleza y armonía, disfrutará mucho con estas páginas.

La temática social tiene gran peso. Sin embargo, al leer la obra sin saber yo que había sido censurada, me dio la impresión de que andaba de puntillas al abordar ciertas cuestiones como, por ejemplo, la Revolución de Octubre. En la Guerra Civil no entra siquiera. Estamos ante una novela de principios de los años cincuenta del siglo pasado, escrita y publicada en España, no en el exilio, de modo que se comprende su moderación, más aún si fue censurada. Se trata de un ejemplo muy claro de cómo funcionaba el franquismo, muy adecuado además para mostrárselo a revisionistas que ignoran o mienten.

El protagonismo femenino también es uno de los elementos más destacables. Y no solo del personaje de Lena. La madre, las tías, las hermanas, las amigas, las vecinas están muy bien creadas. Dolores Medio intenta construir la saga de dos familias, los Rivero y los Quintana, muy diferentes entre sí y, aunque a veces se deja llevar por un entusiasmo un tanto literario, se disfruta mucho de su relato. Como maestra que fue, aboga por la educación de las mujeres, pues su falta de formación las relega a la ignorancia, al matrimonio como única salida o incluso a la miseria. En este sentido, la madre de Lena representa la moral más conservadora. Está imbuida no solo de valores patriarcales, como la preferencia hacia el hijo varón o la negativa a dejar que sus hijas estudien, sino también de una moral burguesa que le impide actuar contra la pobreza en que viven por miedo al qué dirán y por una pasividad y desidia que se basan en un estereotipo de género: las señoras de su clase social no pueden trabajar como si fueran obreras o campesinas, la sola idea la horroriza, a pesar del ostracismo al que la someten sus presuntas amistades justo por su caída en desgracia.

Una novela muy adecuada para personas con interés en literatura española del siglo XX, en obras de temática psicológica, familiar y social, en protagonismo femenino y en conocer a escritoras del siglo pasado que ya desde hace décadas han ido siendo recuperadas, sobre todo por investigadoras.

20 de noviembre de 2025

“HÉROES Y VILLANOS” DE ANGELA CARTER

Héroes y villanos (Heroes and villains) es una novela de Angela Carter, publicada originariamente en 1969 y editada en España por el sello Minotauro en 1989, con traducción de Ana María Valdivieso. En la actualidad esta novela solo puede encontrarse en librerías y webs de libros de segunda mano. No ha vuelto a reeditarse, a diferencia de otras obras de Carter, que han aparecido en la editorial Sexto Piso, como La juguetería mágica, Noches en el circo, La cámara sangrienta y, en un solo volumen, todos los cuentos de la autora británica (Quemar las naves: Cuentos completos).

Se trata de una de las primeras novelas de Carter, aparecida después de Shadow dance, de 1966 (no traducida), La juguetería mágica, de 1967, y Varias percepciones, de 1968. En la contraportada del libro, la sinopsis dice: “En un misterioso escenario de ruinas y bosques, los Profesores son los últimos restos del orden humano. Cosechan, enseñan, leen. Pero más allá de los muros de las aldeas, hay Bárbaros pintarrajeados, vestidos con extraños atuendos, que asaltan y roban. Marianne pertenece al mundo de la civilización y la cordura; Joya, el joven bárbaro, a un mundo de virilidad animal, de salvaje esplendor”.

La sinopsis no es del todo precisa, pero me gusta esa referencia a las ruinas y al bosque, a la virilidad animal y el salvaje esplendor. Estamos ante una distopía posapocalíptica, en un futuro impreciso de la Tierra. Ha habido una catástrofe, muy probablemente nuclear, aunque no se nos habla sobre ella más que por referencias indirectas. La naturaleza ha revivido, no así la civilización humana, que parece reducida a aldeas fortificadas donde habitan los herederos de esa vieja forma de existencia, los Profesores, una suerte de eruditos, y sus familias, dedicados, además de sus lecturas y enseñanzas, a la agricultura y ganadería. Más allá, es cierto, están los bárbaros, nómadas, asilvestrados, que viven del pillaje, de asaltar las aldeas rodeadas de muros y llevarse lo que pueden; los bárbaros se hacinan entre las ruinas o en campamentos, tienen que mudarse con frecuencia, van medio desnudos, usan pinturas de guerra para amedrentar.  Y, más allá todavía, en la más completa marginalidad, se esconden los Parias, de los que se nos explica muy poco, personas que han sufrido mutaciones por la radiactividad, carroñeros que se alimentan de lo que incluso los bárbaros desechan, y muy peligrosos.

Marianne es, en la novela, primero una niña de seis años que ve morir a su hermano, soldado, por el ataque de un joven asaltante bárbaro. Reaparece más tarde con dieciséis años: su madre murió algún tiempo después que su hermano y su padre es asesinado también por su niñera, que ha sufrido un arrebato de locura. Hay otro ataque bárbaro y Marianne ve cómo uno de los asaltantes se esconde en un cobertizo. Decide ayudarlo. Ella ya ha hecho incursiones fuera del recinto de su aldea, movida por la curiosidad. Lleva comida al bárbaro, el cual, aunque herido, logra escapar y la rapta. A partir de ahí empieza una nueva fase de su vida, con esos bárbaros por los que siente a veces fascinación y otras desprecio, rechazo y asco. En ocasiones intenta escapar, pero, al mismo tiempo, algo le impulsa a permanecer entre aquellas gentes. Su secuestrador se llama Joya o Jewel. Tiene una melena larga y espesa, oscura, se pinta la cara y usa muchos collares sobre un pecho delgado pero musculoso, y anillos en todos sus dedos; procura protegerse con amuletos. Jewel es bello y brutal; viola a Marianne y, a la vez, mantiene con ella un vínculo de seducción; su comportamiento es salvaje y muy patriarcal. Como consecuencia de la violación, Marianne y Jewel-Joya tienen que casarse por presión del grupo y ella queda embarazada. Además, la joven descubre que fue Jewel quien mató a su hermano soldado.

Recuerdo haber leído esta novela hace muchos años, en la década de los noventa del siglo pasado, y me sorprendió mucho la ambigüedad que hay en Marianne hacia el joven bárbaro, pues rechaza su violencia y lo detesta por haber matado a su hermano, pero al mismo tiempo se siente atraída por él, sin la menor duda. No comprendía yo cómo una escritora feminista podía tener ese planteamiento y utilizar el motivo del violador y asesino del padre/hermano de la protagonista que finalmente acaba casándose con ella, con el añadido de que ella termina por amarlo (es una tradición que se ha repetido en literatura y en la cultura popular). Añado que hace unos días, hablando de Erzsébet Báthory, la Condesa Sangrienta, un hombre joven me dijo que no entendía cómo yo podía estar tan fascinada por el personaje de una mujer que supuestamente se dedicó a asesinar a centenares de muchachas; y, además, yo prefería que Báthory siguiese siendo mala, muy mala, perversa, sádica, una asesina en serie. El porqué de ese sentimiento mío ya lo explicaré en otro momento. En cuanto a Carter, después de haber leído buena parte de su obra entiendo mucho mejor Héroes y villanos. Y es que, como en otras obras suyas, hay una importante dimensión simbólica. Estamos ante mujeres y hombres, feminismo y empoderamiento de las mujeres frente a violencia y dominación patriarcal, pero también nos encontramos ante un conflicto entre civilización y barbarie, cultura y violencia, lo intelectual y lo corporal, la naturaleza y lo construido. Carter explora la sexualidad femenina en toda su complejidad. Se centra, al igual que en La juguetería mágica o en La cámara sangrienta, en la infancia y, sobre todo, en la pubertad y primera juventud de las mujeres, que es un momento de formación de la identidad de género. La niña libre pasa a convertirse en una mujer encauzada por derroteros convenientes, salvo que opte por una alternativa de liberación. Sin embargo, no queda duda tampoco de que ese mundo bárbaro, primitivo y natural, es atrayente, bello y deseable. Sexualidad, feminidad, masculinidad, poder, violencia, libertad, empoderamiento, cultura, amor y deseo, son elementos que construyen esta narración. Con los años, Carter nos hablará también de mujeres mayores y viejas, por ejemplo, en Niñas sabias.

Esta novela es la única historia de ciencia ficción (distopía posapocalíptica en un planeta que ha retrocedido hacia el pasado) que yo he leído de Carter. Ella suele preferir lo fantástico y lo maravilloso con toques góticos. Resulta difícil clasificar su obra, muy singular, pero se mueve en esos ámbitos, hay realismo y hay elementos sobrenaturales, aparece lo fantástico y también lo maravilloso en su recreación y su versión de los cuentos de hadas y populares, todo ello aderezado con frecuencia con motivos góticos: lo oscuro, lo denso, la violencia y el deseo, los recintos cerrados, las jóvenes perseguidas por malvados brutales; hay también dosis de surrealismo, de extravagancia, de hipérboles, de absurdo, de humor irónico, de parodia.

En cuanto al estilo de la novela, es el característico de la autora británica: denso, concentrado, brillante, con imágenes muy visuales y poderosas, muy medido y trabajado. Hay que estar atentas para no perderse. Carter trabaja con la polisemia y con capas de profundidad, entrar en sus narraciones es tener que profundizar y encontrar muchas lecturas, una debajo de la otra, muchas posibilidades de interpretación.

Esperemos que la novela pueda reeditarse, pero, mientras tanto, dejo esta reseña por si alguien está estudiando las obras de la autora y no consigue encontrar Héroes y villanos para poder leerla directamente.