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Podéis leer buenas narraciones en la Biblioteca de Relatos.

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6 de abril de 2011

LECTURA RADIOFÓNICA DE "ROJO COMO LA SANGRE", DE TANITH LEE

El corazón de las tinieblas es una web y un programa de radio dedicados a lo fantástico. Los amantes del género podemos encontrar allí un montón de material interesante. Es una web muy útil para todos, y especialmente para las personas que tenemos discapacidad visual, pues podemos oír los textos.

Recientemente he escuchado la lectura del relato de Tanith Lee “Rojo como la sangre”. Me ha gustado mucho (excepto, lo lamento, un pequeño detalle, cuando la locutora pone voz de niña al hacer de Bianca), y por eso la recomiendo.

La lectura del cuento se intercala con muy buena música. Ideal para escucharlo todo cuando te vas a dormir.

Aquí está el enlace por si quieres descargar el programa dedicado a Tanith Lee:

Leer más sobre la autora y el cuento, en este blog:

Leer el cuento completo, en la Biblioteca de Relatos vinculada a este blog:

5 de abril de 2011

"ROJO COMO LA SANGRE" DE TANITH LEE, EN EL GRUPO DE LECTURA FEMINISTA M.A.L.A.S

Foto: Tanith Lee

M. A. L. A. S es un muy interesante grupo de lectura, feminista, que se reúne un domingo al mes en Barquillo 44, 2º izda, sede histórica del Movimiento Feminista de Madrid, y local que para mí ha sido prácticamente una segunda casa, ya que allí trabajé durante muchos años en la Biblioteca de Mujeres.


M. A. L. A. S juega con su propio nombre: ya se sabe que las feministas somos malas pero podemos ser peores. Y es también un movimiento abierto de lectoras apasionadas + momento amarillo de lectoras alocadas + manada agitada de lectoras activas.

Ha elegido para sus debates a obras y autoras como Orlando o Tres guineas, de Virginia Woolf; Vida precaria, de Judith Butler; Pippi Calzaslargas¸ de Astrid Lindgren; Macbeth, de Shakespeare; o el SCUM, de Valerie Solanas. En fin, como se puede comprobar, se trata de lecturas tan diversas como atractivas.

Pues bien, la sesión número 13 (el mejor número que le pudo tocar) estuvo dedicada al relato “Rojo como la sangre”, de la escritora británica y gótica Tanith Lee. En el blog de M.A.L.A.S hay una entrada sobre el debate y el cuento:
Sesión 13: "Rojo como la sangre", Tanith Lee (Diciembre de 2010)

Comparto plenamente lo que se dice allí acerca de la importancia de la traducción de textos cuando no podemos acceder al original o no sabemos el idioma. Conozco dos versiones del cuento Red as blood de Lee: la traducción que hace para la editorial Valdemar Albert Solé, aquí con el título “Roja como la sangre”, dentro de la antología Vampiras: antología de relatos sobre mujeres vampiro (Madrid, Valdemar, 2004), y con el título “Rojo como la sangre”, la traducción de César Terrón dentro de una de las antologías de Ciencia Ficción que publicó en 1980 Bruguera, en concreto la selección 40. El relato de Lee es de 1979.


No dudo de que la traducción de Valdemar se ajuste más al original, pero la de Bruguera tiene para mí un encanto que me hace preferirla, aunque muy posiblemente sea una versión demasiado libre.

Y como réplica a los dos ejemplos de una y otra traducción que aparecen en el blog M. A. L. A. S, yo, jeje, me atrevo a confrontar los dos comienzos del relato:

1) Versión en la edit. Bruguera:
La bellísima reina bruja abrió la caja de marfil del espejo mágico. De oro oscuro era el espejo, oro oscuro como el cabello de la reina bruja, que caía en abundancia sobre su espalda. De oro oscuro era el espejo y tan antiguo como los siete atrofiados árboles negros que crecían más allá del pálido vidrio azul de la ventana.

2) Versión en la edit. Valdemar:
La hermosa Reina Bruja abrió el estuche de marfil donde guardaba su espejo mágico. El espejo estaba hecho de oro oscuro, oro tan oscuro como la cabellera que se derramaba sobre la espalda de la Reina Bruja. De oro oscuro era el espejo, y tan antiguo como los siete árboles de troncos negros y achaparrados que había al otro lado del cristal azul claro de la ventana.

Bien. Dejando aparte el tema de las traducciones, aprovecho para añadir unos comentarios a los que podéis leer en el blog M. A. L. A. S

En efecto este relato es una reelaboración del cuento de Blancanieves, en clave gótica, donde la protagonista es Bianca, una vampira, y donde su madrastra la Reina Bruja no es para nada maléfica, todo lo contrario.

He leído algunas críticas bastante acerbas sobre el cuento, y recuerdo que se debatió también en una sesión de mi Taller Fantástikas, y a algunas lectoras no les gustó porque la autora británica presenta a Bianca con todas las características de los vampiros clásicos, una criatura de la noche, un monstruo, a la que hay que salvar del mal; consideraban que esa visión del mal y del bien es maniquea, la dictada por el cristianismo. Respetando por supuesto estas lecturas, recojo de M. A. L. A. S dos palabras sobre este texto para mí fundamentales: culpa y redención.

Para mí, más importante que los tópicos del bien y el mal desde el punto de vista religioso, es la posibilidad que tiene la protagonista de una redención y de un nuevo comienzo. Pienso que recuperar la figura de Cristo como redentor de la culpa, como esperanza y perdón es de las pocas cosas salvables de la religión cristiana.

Aparte, el relato, muy bien escrito y con imágenes deslumbrantes (algo característico de la autora británica) es un ejemplo magnífico de construcción literaria a base de motivos. Exige un público lector inteligente: se nos sugiere casi todo, poco se nos dice con palabras literales.

De hecho, la narración es tan compleja y tan ambigua, que quedan abiertas otras opciones de lectura. No puede olvidarse, por ejemplo, el tema de la sexualidad, inevitable cuando hablamos de vampiros. Y es que la historia principal del relato sucede cuando Bianca tiene su primera menstruación. Ha llegado pues a la adolescencia. ¿Qué significados simbólicos podemos encontrar respecto a la sexualidad de las jovencitas, los bosques, los cazadores armados de puñales, las madres-madrastras? ¿Cómo interpretaríamos desde aquí la salvación de Bianca y su regreso a la infancia, ¿a la pureza? a través de la intervención divina? ¿Qué nos quiere decir la autora? Siempre he querido saber algo más sobre sus creencias religiosas, y cómo influyen en su literatura, tan amante por otro lado de los seres oscuros y señores de la noche, los hijos de lobos, en fin, de los personajes más propios de la imaginería gótica.

“Rojo como la sangre” recuerda asimismo a algunos cuentos de otra escritora británica e igualmente gótica, Angela Carter, con su reelaboración de cuentos tradicionales.

Leer “Rojo como la sangre”, en la Biblioteca de Relatos vinculada a este blog.

2 de abril de 2011

VERSIÓN RADIOFÓNICA DE DRÁCULA

Se trata de  una ficción sonora realizada por Radio Nacional de España (RNE), es una adaptación radiofónica  del Drácula de Bram Stoker. Merece la pena, es muy entretenida.

Tras la versión de la obra, hay una entrevista sobre el programa de radio y también página web El corazón de las tinieblas, donde puedes escuchar y encontrar asimismo interesantes adaptaciones sobre textos fantásticos.

Ficción sonora - Un Drácula del siglo XXI en RNE - 22/03/11
(puedes buscar por el título si falla algún vínculo)
Aquí puedes escuchar la adaptación de Drácula, online:
http://www.rtve.es/radio/20110323/dracula-resucita-nueva-ficcion-sonora-rne/418956.shtml

Y aquí la puedes descargar en mp3:
http://www.rtve.es/podcast/radio-nacional/ficcion-sonora/

3 de abril de 2010

NARRATIVA SOBRE VAMPIROS: UNA SELECCIÓN MUY ROJA

Desde el rumano y remoto Drácula hasta los jóvenes vampiros de Stephenie Meyer, que conviven con nosotros, la fascinación por estos depredadores no ha cesado. He aquí algunos ejemplos, escritos por autoras y autores. Algunas son obras pertenecientes al género fantástico más clásico; otras son de ciencia ficción; otras góticas; otras, narrativa juvenil; incluyo también La Condesa sangrienta, de Alejandra Pizarnik, texto sobre una depredadora auténtica, la húngara Erzébet Báthory, y La fase del rubí, de Pilar Pedraza, imprescindible en una selección como esta.


CARTER, Angela (Gran Bretaña, 1940-1992)
–“La dama de la casa del amor” (1979)

Delicioso relato (incluido en el libro La cámara sangrienta), sobre el enfrentamiento entre la modernidad y los vampiros clásicos.




CHARNAS, Suzy Mckee (USA, 1939)
-El tapiz del vampiro (1980)
Madrid, Alamut, 2009. 248 p.

Una de las primeras novelas sobre vampiros en que estos no habitan castillos góticos sino conviven con los mortales, más o menos camuflados. Obra de culto para los amantes del género.




HAMILTON, Laurell K. (USA, 1963)
-Placeres prohibidos (1993)
Barcelona, Gigamesh, 2006. 276 p. (Anita Blake, cazavampiros, 1)

Narrativa para jóvenes, con mucha sensualidad y bastante bien escrita. Y con una protagonista, Anita, de profesión cazavampiros, dura y simpática.




LEE, Tanith
(Gran Bretaña. 1947)
-“Roja como la sangre” (1979)
en: Vampiras: (Antología de relatos sobre mujeres vampiro). Madrid, Valdemar, 1999, p. 513-528.

Curiosísima versión vampírica de Blancanieves, con sorprendente redención final. Con motivos literarios muy trabajados. Creo que se puede disfrutar de este relato aun sin ser creyente.


LE FANU, Sheridan (Irlanda, 1814-1873)
-Carmilla (1872)
en: Vampiras: (Antología de relatos sobre mujeres vampiro). Madrid, Valdemar, 1999.

Guillermo Cabrera Infante opinaba de esta novelita que se trata del "más bello relato de vampiros escrito nunca jamás". Carmilla es una vampira apasionada y voluptuosa que no sólo desea la sangre de su víctima -una jovencita inocente y recatada- sino que intenta a enredar su corazón con palabras y besos: quiere enamorarla. El erotismo de la novela es tan intenso que subyugó al propio Bram Stoker.

Véase además en este mismo blog, Vamps: una relectura de Drácula y Carmilla.




MATHESON, Richard (USA, 1926)
Soy leyenda (1954)
Barcelona, Minotauro, 2007.

Ciencia ficción sobre vampiros. Un clásico, y muy, muy interesante. Historia sobre la soledad y el aislamiento, y una reflexión sobre la normalidad y anormalidad, el bien y el mal, y el miedo ante lo diferente.



MEYER, Stephenie (USA, 1973)
-Saga Crepúsculo (2005-2008).
Compuesta por los títulos: Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer.
Madrid, Alfaguara, 2006 a 2008 (han sido reeditados posteriormente)

Con sólo leer la primera novela de la serie, se comprende por qué le gusta tanto a las adolescentes.

Véase en este mismo blog, Sobre Crepúsculo, de Stephenie Meyer.

PEDRAZA, Pilar (España, 1951)
-La fase del rubí (1987)
Madrid, Valdemar, 2009. 283 p. (El Club Diógenes, 279)

Posiblemente la novela más conocida de Pilar Pedraza.
Podéis leer más sobre ella en este mismo blog:
La fase del rubí, de Pilar Pedraza.




PIZARNIK, Alejandra (Argentina, 1936-1972)
-La Condesa sangrienta (1971)
En: Prosa completa. Barcelona, Lumen, 2002, pp. 282-296. (Palabra en el tiempo, 317)
-La Condesa Sangrienta. Barcelona, Libros del Zorro Rojo, 2009. 98 p.

Auténtica joya literaria, y una profunda y bellísima reflexión sobre la libertad humana y sus límites, la melancolía, la crueldad y el mal. Eso sí, no es narrativa para jóvenes; más bien habría que recordar aquello de “para mayores con reparos”.

Véase en este mismo blog, Acerca de Erzébet Báthory, la Condesa sangrienta.




RICE, Anne (USA, 1941)
-Entrevista con el vampiro (1976)
Barcelona, Ediciones B, 2004. 463 p. (Byblos, 867/1)

Novela que inaugura la serie Crónicas vampíricas, de esta famosa autora de bestsellers. A mí no me gustan nada los libros de Rice, pero sobre gustos...




STOKER, Bram (Irlanda, 1847-1912)
-Drácula (1897)
Hay numerosas ediciones de este libro.

El patriarca de los vampiros, y al mismo tiempo, una novela muy moderna desde el punto de vista técnico. Por supuesto, imprescindible.

Véase además en este mismo blog, Vamps: una relectura de Drácula y Carmilla.

30 de agosto de 2009

EL TAPIZ DEL VAMPIRO, de Suzy Mckee Charnas


El tapiz del vampiro. Madrid, Alamut, 2009. 248 p.

Se ha reeditado un libro clásico de tema vampírico, El tapiz del vampiro de la autora estadounidense Suzy Mckee Charnas. Publicada por primera vez en 1980, y no tan conocida para la mayoría del público como las obras de Anne Rice, Laurell Hamilton o Stephenie Meyer, la novela de Charnas es sin embargo un hito imprescindible en este género, y va dirigida a adultos.

17 de junio de 2009

Sobre Crepúsculo de Stephenie Meyer, y otros libros actuales de vampiros


Después de leer Crepúsculo, el primer título de la ya famosa saga de Stephenie Meyer, pensé en escribir un comentario sobre la novela. Finalmente he tenido la suerte de entrevistar a una lectora apasionada de la saga, Claudia, de 13 años. Creo que sus palabras explican mucho mejor el éxito de esta saga que cualquier cosa que yo pueda decir.

Entrevista (Viernes 17 de abril de 2009):
Pregunta: Claudia, ¿has leído los 4 libros de la saga Crepúsculo?
Claudia: Si, una vez en francés, y otra en español.
Pregunta: Es decir, los has leído todos en español y francés.
Claudia: Sí (Claudia estudia en el Liceo Francés de Madrid)
Pregunta: Recuérdanos por favor los títulos de esta saga.
Claudia: Los títulos son: Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer.
Pregunta: De estos 4 libros ¿cuál es que te ha gustado más y por qué?
Claudia: El que más me ha gustado es el cuarto, Amanecer, porque en él pasan muchas cosas importantes y también hay una parte que está escrita desde el punto de vista de Jakob, lo cual me parece un buen cambio, al principio te lías un poco pero al final está bien, pues cambias de aire y te enteras de lo que pasa en la manada de los hombres-lobo.
Pregunta: ¿Con qué personaje de la saga te identificas, si es que te ocurre con alguno, y por qué?
Claudia: Pues… me identifico con Bella, ya que al comienzo, cuando llega al instituto, se siente un poco sola, como si estuviera perdida, y tiene que acostumbrarse a esa nueva situación.
Pregunta: ¿Qué piensas del personaje de Edward Cullen?
Claudia: Está bien, pero no sé, es como un padre para Bella, más que un novio o amigo, es demasiado protector, no debería serlo tanto.
Pregunta: A mí también me ha llamado la atención eso, yo le he visto hasta un poco empalagoso al chico. Pero pensé que podía resultar agradable el que fuera un novio tan solícito, con interés por todo lo que Bella había hecho antes de llegar a Forks, siempre pendiente de la chica y de que no le pase nada… Sin embargo tú le ves un poco o incluso demasiado paternal.
Claudia: Sí, y lo que tú has dicho, empalagoso, si yo fuera Bella le pediría a Edgard que me dejase mi espacio vital, respirar, estar con mis amigos, y que no se preocupase tanto por mí.
Pregunta: ¿Qué piensas de los vampiros que aparecen en la saga? ¿Qué crees que representan estos personajes?
Claudia: Eh… representan un poco lo prohibido, y gente rara que vemos en la realidad y igual hablamos mal de ellos porque creemos que tienen actitudes raras, o cosas extrañas en su personalidad. Entonces, creo que estos vampiros representan a esas personas, sobre las que a veces pensamos o hablamos mal, pero pueden ser muy amables, o diferentes simplemente y por eso hablamos así, porque no los conocemos bien, o nos dan miedo, o nos producen rechazo.
Pregunta: ¿Creen que estas novelas atraen especialmente a lectoras adolescentes? ¿Piensas que pueden gustar más a las chicas, digamos, y por qué?
Claudia: Pues sí, yo creo que atraen más a los adolescentes que a los adultos, y más a las chicas, porque es una historia de amor, y bueno, eso a los chicos no les va mucho, y también porque, aunque hay acción, que también les gusta a las chicas, éstas prefieren las historias de amor, de amistades, la vida cotidiana, más que la acción como a los chicos.
Pregunta: En la primera novela, Crepúsculo, la única que yo he leído hasta ahora, hay una situación de peligro, cuando los Cullen están jugando un partido de béisbol en un bosque, una escena que me pareció muy curiosa, y se encuentran con otros vampiros que son malos, y a partir de ahí hay una persecución, Bella tiene que huir, y eso está muy entretenido, pero es verdad que en la novela no hay situaciones de mucha violencia, ni acción como en las películas de puñetazos y tiros. ¿Hay más violencia en alguna de las novelas posteriores?
Claudia: A ver… no, no hay mucha violencia de tiros y puñetazos, si hay algún encontronazo entre los licántropos y los vampiros, pero realmente no. En el primer libro, del que tú hablas, está también cuando Edward y el vampiro James pelean, pero el noventa por ciento del libro es vida social y cotidiana… No se podría decir realmente que es un libro de acción.
Pregunta: O sea, que no te parecen historias muy violentas.
Claudia: Bueno, a veces si hay violencia, como cuando los vampiros se tienen que alimentar y tal, pero no, yo creo que no.
Pregunta: ¿Has leído más obras de la autora aparte de la saga Crepúsculo?
Claudia: Sí, me he leído un libro de historietas cortas de vampiros, que se llama Noches de baile en el infierno, de varios autores, y hay una historia de Stephenie Meyer que está bien, y también acaba de salir un libro que se llama The host que quiero leer.
Pregunta: ¿Y has leído más libros de vampiros de otros autores? ¿Te ha gustado alguno especialmente?
Claudia: Sí, la mayoría de los libros que leo son de vampiros. Hay una saga, hasta ahora son tres pero va a salir un cuarto, se llama Crónicas vampíricas, de una autora creo que estadounidense, que están muy bien. Voy a buscar el libro. Mira, la autora es Lisa Jane Smith. Los títulos son Despertar, Conflicto y Furia. Tienen unas portadas muy características, como las de Crepúsculo.
Pregunta: ¿Alguna otra autora o autor que recuerdes?
Claudia: Me leí hace poco una novela bastante interesante también, no es de vampiros, sino sobre criaturas extrañas, se llama Ghostgirl, de Tonya Hurley; es de una chica adolescente que se muere y el fantasma tiene que realizar unas pruebas para irse al más allá. También lo recomendaría.
Pregunta: ¿Has leído Placeres prohibidos, protagonizada por la cazavampiros Anita Blake, de Laurell K. Hamilton?
Claudia: Sí, sí lo he leído, está bien, pero me parecíó demasiado para los adolescentes, igual habría que leerlo más tarde, aunque a mí me gustó.
Pregunta: ¿y has leído alguna obra clásica sobre vampiros, más antigua?
Claudia: Ahora mismo me gustaría leer Frankenstein y Drácula.

Gracias por la entrevista, Claudia!

BIBLIOGRAFÍA CITADA:
Stephenie Meyer. Saga Crepúsculo. Compuesta por los títulos: Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer. Publicados por la editorial Alfaguara (Madrid) de 2006 a 2008 (han sido reeditados posteriormente).
Stephenie Meyer. La huésped (The host). Madrid, Suma de Letras, 2009.
VV AA. Noches de baile en el infierno. Madrid, Alfaguara, 2008 (con un cuento de Stephenie Meyer)
Laurell K. Hamilton. Placeres prohibidos. Anita Blake cazampiros 1.Barcelona, Gigamesh, 2006.
Tonya Hurley. Ghostgirl. Madrid, Alfaguara, 2008.
L. J. Smith. Crónicas vampíricas. Compuesta por los títulos: Despertar, Conflicto, Furia e Invocación. Barcelona, Destino, 2008-2009.

22 de septiembre de 2008

VAMPS: UNA RELECTURA DE DRÁCULA Y CARMILLA




Volví a leer Drácula porque estaba empezando a escribir un relato sobre vampiros, y me parecía, cómo no, una consulta indispensable. Apenas me acordaba de la anterior y primera lectura, o si acaso, la recordaba apresurada y desvaída: un viaje que no me produjo ninguna emoción. Sin embargo, ahora el libro me sedujo de inmediato, quizá porque éste –y no aquel– era el momento –mi momento como lectora– para abordarlo.

También supe por primera vez algunos datos sobre Bram Stoker. Que nació en Dublín, en 1847, cuando Irlanda formaba parte aún del Imperio Británico. Que de niño era enfermizo y frágil, y para vencer esa debilidad practicó toda clase de deportes, en especial el montañismo. Estudió matemáticas en la misma institución por la que había pasado antes otro autor irlandés, Joseph Sheridan Le Fanu, creador de Carmilla, una breve novela de tema vampírico sobre la que me será inevitable volver. (Me llama la atención el hecho de que un hombre que dedica su juventud al estudio de las Ciencias Exactas acabe escribiendo una obra donde predominan el terror y el caos). Acabados sus estudios, se convirtió en funcionario, aunque pronto empezó a escribir críticas teatrales en los periódicos, y por fin llegó a ser –durante muchísimos años– secretario personal del actor sir Henry Irving, cuyo carácter megalómano y despótico le sirvió de modelo para el personaje del Conde. El actor despreciaba a Stoker, incluso le pagaba mal, aunque muy probablemente, como ocurre en estos casos, no podía prescindir de él. Por esa misma época Stoker entró a formar parte de una sociedad secreta aficionada a lo esotérico, en la que se encontraban también W. B. Yeats, Arthur Machen y Sax Rohmer (el autor de Fu–Manchú).

Además de Drácula, Stoker escribió otros cuentos y novelas de terror, de mucha menor calidad (sólo destaca la novela La dama de sudario). Desde luego, por estas obras nadie lo recordaría. En cierto modo, su suerte como escritor no es en absoluto envidiable. La figura y inmensa de Drácula lo sepulta, lo devora como si la criatura existiera por sí misma, y se hubiese limitado a elegir un médium a través del cual manifestarse. ¿Podría esperarse menos de un vampiro?

Drácula se publicó en 1897. Su éxito fue inmediato y enorme. Pronto se hizo una versión teatral, protagonizada por sir Henry Irving. Desde entonces y hasta hoy, el personaje ha aparecido de nuevo en el teatro, y en la música, el cómic, la televisión, y por supuesto el cine, con más de cien películas que lo tienen como protagonista.

No obstante quiero volver a la novela, y a las razones de que me haya sido tan grata su relectura.

Una de ellas es la técnica narrativa que usa Stoker. No recurre al tradicional narrador omnisciente decimonónico, sino que emplea un entramado de fragmentos de diarios, de cartas y de notas periodísticas. La acción se nos va presentando, y completando, a través de la escritura de todos los personajes principales, que relatan individualmente, o se cuentan unos a otros, lo que sucede. Todos, salvo Drácula. El recurso al punto de vista múltiple y a los documentos–crónicas consigue un efecto de verosimilitud y objetividad que convierte a Drácula en una obra absolutamente moderna en su técnica literaria.

El Vampiro no nos habla nunca directamente –quizá Stoker no se atrevió a dar voz al Mal– pero su presencia, en el silencio y la sombra, domina el relato y hace palidecer a los otros personajes, los representantes del Bien. Un afortunado hallazgo narrativo, no sabemos si consciente, como no sabemos si Stoker sabía que estaba escribiendo una obra maestra, inolvidable. Desde luego, Stoker no inventó el mito del Vampiro. Para la redacción de su novela se documentó ampliamente en fuentes históricas y folklóricas, y tuvo, sobre todo, una inspiración literaria: la lectura de Carmilla, de Sheridan Le Fanu, publicada en 1872, un libro que admiraba enormemente.

Y no es para menos. Carmilla es mucho menos conocida que Drácula, y, sin embargo, Guillermo Cabrera Infante opina que se trata del "más bello relato de vampiros escrito nunca jamás". Pero su protagonista–vampira es mujer, y es lesbiana, así que no resulta extraño que quede relegada frente al poderoso patriarca creado por Stoker. Lo sorprendente es que Le Fanu no intenta disimular las tendencias sexuales de su personaje. Carmilla es una vampira apasionada y voluptuosa que no sólo desea la sangre de su víctima –una jovencita inocente y recatada– sino que intenta a enredar su corazón con palabras y besos: quiere enamorarla. El erotismo de la novela es tan intenso que se comprende subyugara a Stoker.

Lola Robles, 1998
(Carmilla puede encontrarse en la antología de relatos Vampiras: antología de relatos sobre mujeres vampiro, Valdemar, 2004. De Drácula hay numerosas ediciones)