Borradores del futuro
Antología de
relatos utópicos de Katixa Agirre, Iban Zaldua, Danele Sarriugarte, Karmele
Jaio, Belén Gopegui, Harkaitz Cano, Patxi Zubizarreta, Uxue Alberdi, Lucía
Baskaran, Gabriela Damián Miravete.
Edición literaria
y epílogo de Azala (Idoia Zabaleta, Ixiar
Rozas y Arantxa
Mendiharat).
Prólogo de Teresa
López-Pellisa.
Traducciones del
euskera al castellano de Aixa de la Cruz, Miren Iritarte, Itziar Ortuondo y
Arrate Hidalgo.
Corrección de Sonia
Berger.
Imagen de cubierta
de Paula Estévez del Diego.
Bilbao, consonni,
2023, 270 pp.
Este libro es una
obra colectiva, forma muy adecuada para su contenido, una colección de diez
relatos que imaginan utopías. Sus diez autoras y autores son principalmente
vascos, aunque hay también una madrileña y una mexicana. La edición literaria
de esta antología corresponde a Azala; tal y como se explica en el epílogo, “Borradores
del futuro se gesta desde Azala, un espacio para residencias artísticas
situado en Lasierra, un pueblo alavés de 12 habitantes, en las faldas de un
encinar. Tres personas con una extensa trayectoria en la producción de
proyectos culturales, y más especialmente en proyectos relacionados con su
contexto, componemos el equipo para Borradores del futuro: Arantxa
Mendiharat, Ixiar Rozas e Idoia Zabaleta. A partir de 2020, contamos con la
asesoría científica de Unai Pascual, investigador en políticas
medioambientales, para desarrollar la idea de sostenibilidad socioecológica. En
marzo de 2021 se incorpora al proyecto Arrate Hidalgo para llevar a cabo su
coordinación”. El prólogo está escrito por la investigadora y profesora
universitaria Teresa López-Pellisa.
Cada narración
parte de un proyecto real existente, sobre todo, en Álava, Euskadi; son, en
concreto, los de Errekaleor, Plataforma Armas Eusko Label para la Guerra,
Lumínica ambiental, Redes vecinales de cuidado, Trujal de la cooperativa La
Equidad de Moreda de Álava, Goiener S. Coop., Escuela Ramón Bajo, Urbanismo
feminista en Usurbil, Karabeleko y Los Territorios Entrelazados. A través de la
ciencia ficción, las y los autores expanden estos proyectos hacia el porvenir. Nos
encontramos, pues, ante un futurismo utópico. La intención de la obra es optimista
y positiva, y, por ello, puede gustar a las personas interesadas en este tipo
de ficciones y planteamientos. Entre los temas abordados están la educación, la
escuela, el pacifismo y antimilitarismo, los cuidados, el urbanismo, la
tecnología, las fuentes de energía actuales y sus posibles alternativas, la
contaminación lumínica, la agricultura ecológica, la migración, el retorno a la
vida rural o la pandemia del COVID 19, todos ellos desde una perspectiva
feminista, pacifista, antimilitarista y ecologista.
El resultado es
curioso e interesante, y puede dar lugar a buenos debates. Hay cuentos bastante
verosímiles, mientras que otros están un tanto idealizados o incluso pueden
resultar en exceso románticos, lastrados por el sentimentalismo. Hay que tener
en cuenta la dificultad de constreñir una utopía en el espacio de un relato
(más o menos todos tienen la misma extensión), con lo cual realmente estamos
ante sugerencias o borradores, tal y como indica el título.
Literariamente las
narraciones son desiguales, en algunos casos lo novedoso se explica demasiado
(un problema recurrente en la ciencia ficción) y, sin embargo, en otros la
historia puede resultar confusa por falta precisamente información. Como ya he
dicho, Borradores del futuro gustará a personas con interés en lo
utópico, ya que aquí se nos presentan problemas y cuestiones que afectan en la
actualidad a nuestro planeta. Hay reflexiones muy válidas, por ejemplo, sobre
la tecnología (a favor o en contra), los cuidados, las migraciones o el cambio
climático. Como tantas otras veces, la editorial consonni apuesta por una
literatura arriesgada y crítica.