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23 de septiembre de 2008

ESCRITORAS DE CIENCIA FICCIÓN A COMIENZOS DEL SIGLO XXI


Desde un 2006 que acaba, ¿podemos decir que ha habido cambios, en los primeros años del siglo XXI, en el ámbito de la ciencia ficción, respecto a las mujeres, como personajes y como autoras del género, y especialmente en la literatura en lengua hispana? Al revisar los artículos Mujeres y ciencia ficción (2000) y Autoras españolas de ciencia ficción (2003), me he dado cuenta de que habría que añadir unas notas, sin duda superficiales y transitorias, pues el tema necesitaría un estudio más extenso. Vivimos tiempos vertiginosos, de tal manera que no creo que ya nadie se atreva a plantear una opinión acerca de casi nada como la última palabra, ni siquiera como la penúltima. Yo desde luego tampoco lo haré.

Hay una serie de televisión que me gusta ver, por la estética de sus imágenes: La espada de la hechicera (Witchblade), con Yancy Butler como Sara Pezzini. También están emitiendo en la actualidad Buffy, cazavampiros, protagonizada por Sarah Michelle Gellar; Embrujadas; y Cazatesoros, con Tia Carrere en el papel de Sydney Fox. Todas ellas, dentro del género fantástico, de acción y aventuras, tienen en común contar con protagonistas femeninas, algo que, no hace tantos años, apenas existía. Son historias más o menos entretenidas, aunque siguen respondiendo a los estereotipos ideológicos (estéticos y morales) de siempre: nada hay novedoso ni alentador, nada para tirar cohetes desde una perspectiva feminista. Un ejemplo extremo en mi opinión sería el de Lara Croft (Angelina Jolie), joven, sexy, y tan belicosa como cualquier héroe americano: una copia en femenino del modelo épico, hiperviolento, archisabido, del cine y la televisión estadounidenses. En cuanto al tema de las brujas y las cazavampiras, parece guardar relación con esa otra moda que lleva unos años produciendo obras literarias de contenido pseudorreligioso-esotérico-histórico, tipo El código da Vinci, casi todas ellas lights, bajas en calorías y en nutrientes auténticos, y añadiría que el gerundio produciendo es más importante aún, porque se trata de productos comerciales cuya principal finalidad es alcanzar en el mercado las máximas cotas. Claro que quizás algunas lectoras y espectadoras empezamos a notar la edad en ese mantener la preferencia por obras de creación más duras y maduras, que venden mucho menos en los días que corren. Y en fin, lo positivo en las series televisivas que he mencionado es que sus personajes responden a la demanda de un público, supongo de chicas jóvenes y adolescentes, que quieren ver protagonistas femeninas y ya no se conforman con encontrarlas en papeles secundarios y pasivos (esposa, novia, madre, ama de casa), sino ocupando trabajos y profesiones antes masculinas y ahora normalizadas para nosotras, y como mujeres libres e inteligentes, dentro de lo que cabe, claro, nada, repito, en exceso subversivo.

La ciencia ficción (también CF o cifi) puede ser un género de gran calidad literaria y con un potencial enormemente subversivo: por su inquietud y su capacidad de imaginar, especular sobre un futuro distinto, lo que la hace rebelde, radical, crítica, inadaptada. Sin embargo junto a este tipo de CF subsiste otra muy conservadora, en ocasiones incluso reaccionaria, y desde luego, patriarcal. No hay que olvidarlo, aunque asombre que, en algunos casos, el arte y la literatura, en vez de ir por delante de la sociedad, le vayan a la zaga y admitan casi a regañadientes, como las leyes, y por intereses de éxito, sus avances.

¿Ha aumentado, en España, durante estos primeros años del siglo XXI, el número de escritoras de ciencia ficción? Para que el no con el que voy a concluir no resulte demasiado taxativo, de antemano diré que desde luego podemos encontrar, en antologías, revistas, Internet, relatos de nuevas autoras, aunque en minoría respecto a los de autores masculinos; el problema principal sigue estando, como en el siglo pasado, en su falta de continuidad: que no continúen publicando a lo largo del tiempo, que no editen, además de cuentos aislados, libros de relatos y/o novelas.

Puede haber muchas causas para esta presencia fugaz de las escritoras de cifi en España, un mal que se ha dado siempre y que subsiste aún hoy. Hay que volver a decir, como tantas veces, que ciencia ficción, fantasía y terror, siguen considerándose aquí géneros aparte, menos serios que la literatura general, (que dentro del mundo de la ciencia ficción se llama a su vez mainstream); pero la influencia de esa valoración tendría que afectar por igual a mujeres y varones. ¿Tal vez las autoras consideran la ciencia ficción un dominio más masculino, y la fantasía o el terror, por ejemplo, más femeninos? ¡Horror! Es posible que así sea, pero entonces ¿por qué sucede eso aquí y no en los países anglosajones, donde sí hay bastantes autoras? Sé, lo he oído y comprobado en muchas ocasiones personalmente, que la CF sigue siendo una gran desconocida (la gente suele decir que no le gusta, antes de leerla o habiéndola leído poco, pues la asocia a temas científicos y abstrusos, a lo tecnológico, las batallitas espaciales, los monstruos alienígenas…; y sin embargo cuando se les ofrece un buen relato cambian de opinión casi siempre). No obstante creo que sí existe un público en España interesado por ella, y también de lectoras, pese a que sean menos que los lectores varones. Y pienso que hay ahora mismo tanta gente joven con vocación de escribir que tiene que haber mujeres con predilección por el género fantástico o la ciencia ficción. Claro que nos encontramos con un problema de gran peso, la dificultad de acceder al mundo editorial, en un camino plagado de obstáculos donde se necesita suerte, mucha paciencia, perseverancia y afición: conseguir que una editorial te lea y te publique es un esfuerzo ímprobo si eres novel, y con mucha frecuencia un empeño imposible. Y nos encontramos con la pescadilla que se muerde la cola: para que surjan nuevas autoras hay que editar a las noveles, pero éstas, por serlo, lo tienen mucho más difícil. Las grandes editoriales comerciales especializadas en géneros fantásticos apenas apuestan por la cifi española. Las editoriales independientes suelen ser pequeñas, fruto del trabajo personal de un editor; sus posibilidades de difusión son limitadas, y su alcance, modesto; quizás no encuentran escritoras con una creación narrativa suficiente para ser publicadas, quizás hacerlo suponga un riesgo añadido, en cuanto a ventas, a los muchos que ya corren.

En este sentido, la alternativa es Internet, al que volveré más tarde en varias ocasiones, y que ofrece un espacio mucho más libre y accesible para nosotras (y sin los intermediarios –editoriales, distribuidoras, librerías– inevitables si se publica en papel).

Aún teniendo en cuenta todas estas dificultades, ciñámonos sin embargo a los hechos. Las comparaciones son odiosas, pero a veces también esclarecedoras.

He aquí una relación de escritoras anglosajonas de ciencia ficción, todas ellas con una obra suficientemente extensa, y conocidas y reconocidas en su país y en el nuestro, por muchos aficionados al género. Las ordeno por fecha de nacimiento (los nombres masculinos corresponden a seudónimos de autoras):


Catherine L. Moore (1911)
Andre Norton (1912)
Leigh Brackett (1915)
James Tiptree Jr. (1915)
Zenna Henderson (1917)
Judith Merrill (1923)
Anne McCaffrey (1926)
Kate Wilhem (1928)
Ursula K. Le Guin (1929)
Sheri S. Tepper (1929)
Marion Zimmer Bradley (1930)
Julian May (1931)
Suzette Haden Elgin (1936)
Joanna Russ (1937)
Suzy Mckkee Charnas (1939
Chelsea Quinn Yarbro (1942)
Eleanor Arnason (1942)
C. J. Cherryh (1942)
Elizabeth Moon (1945)
Connie Willis (1945)
Octavia Butler (1947)
Vonda McIntyre (1948)
Nancy Kress (1948)
Lois Mcmaster Bujold (1949)
Lisa Tuttle (1952)
Nicola Griffith (1960)


Y ahora va la relación de autores españoles (varones) de ciencia ficción que han publicado al menos una novela o libro (colección individual) de relatos, y todos ellos nacidos a partir de 1950. De antemano me disculpo porque sin duda se me olvidan otros; recomiendo para encontrar mucha y mejor información sobre escritores de CF en España –y sobre editoriales, revistas, páginas web– un artículo muy reciente de Alfonso Merelo, Panorámica actual en la literatura de ciencia-ficción en España, en Axxón nº 156, noviembre de 2005:


Juan Carlos Planells (1950)
Javier Redal (1952)
César Mallorquí (1953)
Rafael Marín Trechera (1959)
León Arsenal (1960)
Juan Miguel Aguilera (1960)
Carlos F. Castrosín (1960)
Eduardo Gallego (1962)
Santiago Eximeno (1963)
Guillem Sánchez (1963)
José Antonio Suárez (1963)
Javier Negrete (1964)
Rodolfo Martínez (1965)
Eduardo Vaquerizo (1966)
José Miguel Pallarés (1966)
Félix J. Palma (1968)
Víctor Conde (1973)
Daniel Díez Román, Juan Antonio Fernández Madrigal, Joaquín Revuelta.

El problema está en que, frente a estos dos listados, a la hora de presentar una relación de escritoras españolas de ciencia ficción, siempre me parece estar forzando las cosas. Pues en realidad, si excluimos a las autoras de narrativa juvenil de ciencia ficción y fantasía –ya que mi punto de partida ha sido precisamente centrarme en las escritoras de ciencia ficción para adultos–, y a las que escriben literatura general pero en alguna ocasión han abordado el género que tratamos, sólo nos quedaría, de autoras nacidas antes de 1950:

♀ la catalana Rosa Fabregat (1933), que era además poeta y escribía en catalán, y publicó la novela Embrió humà ultracongelat número. F-77 (1984) (Embrión humano ultracongelado F-77); hay otras obras de Fabregat que habría que tener en cuenta, como Pel camí de l'arbre de la vida (1985), que junto a la primera obra citada se reeditaron juntas en el libro La dama del glaç (1997), y Francina i la providència (1995).

Montserrat Julió, también catalana (1929), autora de Memóries d´un futur bárbar (1975) (Memorias de un futuro bárbaro).

Indudablemente cualquier estudio sobre la ciencia ficción en nuestro país debería partir de estas pioneras en lengua catalana, considerando además que en Cataluña siempre ha habido una gran afición e interés por el género, y allí se ha escrito y publicado bastante, y que cuidan de preservar la obra de los autores veteranos, algo desde luego digno de elogio.

♀ En lengua castellana tenemos a María Guera, quien en colaboración con su hijo Arturo Mengotti publicó una muy interesante colección de relatos en un número especial de la revista Nueva Dimensión, pero no sólo no volvió a escribir, sino que tanto ella como su hijo desaparecieron hace mucho sin dejar el menor rastro.

♀ También está el caso de Blanca Martínez, cuya fecha de nacimiento no conozco exactamente pero debe andar alrededor de ese año 1950, nacida en Barcelona, que escribe en castellano, y que reside actualmente y ha publicado su obra de ciencia ficción en México.

Asimismo habría que mencionar a un grupo de novelistas a las que no hice referencia en el artículo citado: las autoras de novelas populares, de “a duro”, novelas muy baratas, pequeñas, que se vendían en los kioscos semanal o quincenalmente (como las novelas del Oeste, policíacas, bélicas, rosas…, como los tebeos y los comics) para un público en principio juvenil pero con el tiempo también adulto. Autoras asimismo minoritarias respecto a los escritores varones que se dedicaban a lo mismo, y que además usaban seudónimos masculinos y anglosajones (como ellos, que en ocasiones hacían traducciones bastante divertidas de sus nombres reales: por ejemplo Austin Tower, seud. de Agustín de la Torre): María Victoria Rodoreda Sayol, que usó bastantes seudónimos (entre ellos John Talbot, Vic Logan, Boris Marcov, Al Sanders, Holm Van Roffer, Marcus Sidéreo), y llegó a publicar más de 50 de estas novelas. Otras escritoras de novelas de a duro son María Luisa Vidal Alfonso, María Graciela Nogués, Elia Fernández Ramos, Filomena Merchán y Angels Gimeno; algunas escribían en colaboración con sus esposos. (Puede encontrarse más información en el artículo de José Carlos Canalda e Igor Cantero Uribe-Echeberría “Escritores de novelas de a duro: los grandes desconocidos de la ciencia ficción española” (La ciencia ficción española, Madrid, Robel, 2002, pp. 95-109), y en la página web de estos mismos autores, Canalda Cámara y Cantero Uribe-Echeberría, Novelas de “a duro” de ciencia ficción .

Y si buscamos autoras nacidas a partir de 1950, tenemos:

Elia Barceló (Elda, Alicante, 1957), la más conocida y que más ha publicado, una docena de libros, muchos relatos y también artículos de ensayo: de ciencia ficción (Sagrada, Consecuencias naturales, El mundo de Yarek), narrativa juvenil (El caso del artista cruel, El caso del crimen de la ópera, El almacén de las palabras terribles), terror (El contrincante), y obras en donde se mezclan en mayor o menor medida lo fantástico, el misterio, lo policíaco, los argumentos basados en la propia literatura (Disfraces terribles, El vuelo de Hipógrifo, El secreto del orfebre, La roca de Is).
Barceló tiene una obra suficientemente extensa como para ser considerada (así lo hace incluso Wikipedia), una de las tres escritoras más importantes de ciencia ficción en lengua castellana, junto con la argentina Angélica Gorodischer y la cubana Daína Chaviano, ambas con una obra muy sólida por su trayectoria y calidad, pero no tan conocidas en España como merecerían.
La pena es que Elia Barceló esté tan sola en el panorama literario español (si nos limitamos, como hemos hecho hasta ahora, a la ciencia ficción, ya que si hablamos de literatura fantástica de un modo más abierto, tendríamos que mencionar, por supuesto, a Pilar Pedraza y su narrativa gótica, como autora española con una obra muy buena).

Carme Abella (1957), catalana, con una novela corta, Terra non descoperta, y que no ha vuelto a publicar, salvo un relato (que yo sepa).

♀ Mi caso, Lola Robles (Madrid, 1963), con dos novelas, La rosa de las nieblas (1999) y El informe Monteverde (2005).

De cara al futuro sin embargo la perspectiva es más alentadora, si las autoras que empiezan continúan publicando:


♀ Es el caso de Mª Concepción (Conchi) Regueiro Digón (Lugo, 1968), con varios cuentos en libros colectivos, y novelas juveniles en gallego (Un marciano neste mundo, O tesouro das ánimas). Regueiro tiene ya un libro de relatos, en castellano: La estirpe de Tordón (Mataró, Barcelona, Asociación Cultural Mundo Imaginario, 2005, colección Libro Andrómeda, 11). El libro consta de una novela corta, la que da título al volumen, y tres relatos de diferente extensión, desde uno muy breve “Un conjuro desafortunado” (una historia deliciosa, llena de humor), a otro bastante extenso: “Retrato de ciudad con plaza en el centro” (narración muy ambiciosa literariamente, en argumento y técnica; la idea de fondo es interesante y original, el único problema es que quizás por falta de páginas o exceso de personajes, la trama resulta a veces un poco confusa). Conchi Regueiro tiene vocación, ingenio, imaginación, ironía (una cualidad esta última que se agradece mucho), y un estilo muy fluido y de muy buena calidad literaria. Aborda la ciencia ficción en “La estirpe de Tordón”, donde más allá del tema tratado en el relato (la existencia entre nosotros los humanos, de seres distintos, superiores, provenientes de otro lugar del espacio o de otra dimensión, y que precisamente por esa diferencia deben permanecer ocultos, camuflados entre las personas normales), más allá digo logra algo que en mi opinión define a un buen escritor: arriesgarse a poner de protagonista en una historia a un personaje, en este caso una mujer, que en principio no resulta nada simpática: no elegir un héroe, o heroína, dechados de virtudes, es un riesgo que sólo asumen los escritores más valientes. Y en “Buena esperanza”, el último texto del libro, se acerca al terror. En fin, espero que Conchi Regueiro siga escribiendo, y mucho, y que además de escribir publique, claro, si la calidad literaria sirve para ello, cosa que en ocasiones llegamos a dudar.

♀ Otras autoras como Pily B. (Pilar Barba Lara, Madrid, 1972) optan por llevar la mayor parte de su obra a Internet, en este caso en su propia página web NGC 3660, de la cual Pily B. es autora-editora, y donde desde luego hay también espacio para otros autores y temas del género. En papel publicó asimismo una novela, en forma de autoedición y hoy agotada, X indefinida (2000); y en versión electrónica, en la citada página, Alma 15 (2003-2004, en capítulos). En NGC 3660 están igualmente sus relatos.

El caso de Pily B. nos abre a un ámbito, el de Internet, cada vez más importante para el género. Existen numerosas páginas especializadas en ciencia ficción, fantasía y terror, tres conceptos actualmente unidos y con razón, ya que pueden englobarse dentro de la categoría común de literatura fantástica, lo cual entre otras cosas evitaría problemas a la hora de clasificar obras que no pertenecen claramente a un solo género, o los diversos libros de un mismo autor o autora. En Internet, por la libertad que conlleva a la hora de publicar y por la facilidad cada vez mayor de acceder a la Red desde cualquier lugar del mundo, publica mucha gente, y sobre todo gente joven, que sin duda han visto cerradas otras puertas, o ni siquiera están interesadas en intentar caminos más tradicionales.

Internet (páginas web especializadas o blogs) tiene indudablemente muchas ventajas, entre ellas permitirnos conocer más y mejor que antes la ciencia ficción latinoamericana. No es que no haya habido en España, en el pasado, interés por ella, muy al contrario, pero claro, sólo podíamos leer lo que nos llegaba aquí en libros, antologías, revistas, fanzines…Ahora, gracias a la Red, nuestro campo de lectura ha crecido considerablemente, teniendo en cuenta además que una vez pasado el boom latinoamericano, el número de libros que llegan de América escritos en español es, lamentablemente, escaso.

Un sitio web que ilustra todo lo que he dicho es la página argentina Axxón (Revista argentina en español en soporte informático de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror). Su calidad es indudable y ha publicado tanto a autores clásicos y consagrados, de muy diversas nacionalidades (latinoamericanos, anglosajones, europeos, etc.): Julio Verne, Jack London, Gustavo Adolfo Bécquer, Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges; Angélica Gorodischer, Ursula K. Le Guin, Connie Willis, Carlos Gardini, Sergio Gaut vel Hartman, Bruce Sterling, J. G. Ballard, Philip K. Dick, Khristo Poshtakov, como a los más jóvenes y/o que van camino de ser consagrados. En fin, es un magnífico sitio para conocer la historia de la ciencia ficción y el panorama más actual, especialmente de España y América Latina. Axxón ha publicado a autoras de países latinoamericanos (elegimos algunos ejemplos): argentinas como Patricia Suárez, Claudia de Bella, Bárbara Din, Amelia Graciela Parini, Paula Ruggeri; peruanas como Yelinna Pullita Carrasco; mexicanas, Libia Brenda Castro; cubanas, Duchy Man Valderá. También pueden encontrarse autoras de países de los que no nos llegan muchas historias de CF, y por ello un poco exóticos para nosotros en España, como lectores: en los dos últimos años hay cuentos de una autora búlgara (Zdravka Evtimova, en el nº 164, julio 2006), croatas: Tatiana Jambrisak (nº 167, oct. 2006) o Milena Benini (nº 163, junio 2006), israelí: Vered (Rosana) Tojterman (nº 147, feb. 2005).

♀ En cuanto a las españolas publicadas en Axxón, haré mención especialmente a las más nuevas y jóvenes, por ejemplo Carmen Quirós, Felicidad Martínez, Nuria C. Botey o Raquel Froilán García, ésta última autora es de las que más relatos suyos han sido llevados a la web argentina (8 cuentos por ahora, uno de ellos, “Erinnis”, seleccionado asimisno para la antología española de fantasía, ciencia ficción y terror Visiones 2005, al igual que la ya citada Nuria C. Botey tiene otro relato “Animales de compañía” en esa antología anual). Raquel Froilán participa además en Taller 7, un taller literario on-line de Axxón. Y aunque no ha publicado en Axxón, no quiero dejar de nombrar a Gabriella Campbell, nacida en Inglaterra pero que reside en Granada y escribe en español, poemas y relatos de CF, en diversas revistas y páginas webs; junto con Víctor Miguel Gallardo, Gabriella Campbell dirige la editorial Parnaso, y editan una revista con el mismo nombre, dedicada a la fantasía y ciencia ficción, y un e-zine, Vórtice en línea. Como Pily B, Gabriella es una mujer muy activa en el fandom, y ese papel es también importante.

Junto a sus muchas ventajas, Internet tiene en mi opinión algunos problemas, sobre todo como receptáculo de la creación literaria. A mucha gente le sigue costando leer en la pantalla de un ordenador, más que en papel impreso. También, por un lado, es evidente que la libertad total implica en ocasiones una ausencia de criba y/o autocrítica, en cuanto a la calidad o interés de los textos. Y por otra parte, la vastedad del espacio de la Red a veces abruma: es un océano tan grande que te puedes perder en él por exceso de información. Pero quien quiera investigar y dar a conocer la ciencia ficción más actual, difícilmente podrá ya abstenerse de tener en cuenta lo que se publica en la Red. Es un trabajo ímprobo, lo sabemos, pues hay muchas páginas que cuentan entre sus secciones con una dedicada a la creación. Como también lo es, un gran esfuerzo, buscar entre antologías, revistas y fanzines. Claro que entrar hoy en día en cualquier librería supone asimismo enfrentarse a tal volumen de novedades y libros que difícilmente podemos abarcarlos; vivimos tiempos vertiginosos, hemos dicho, de globalización, y tanto de sobreabundancia en unas zonas del mundo, hasta en los libros, como de escasez en otros territorios.

La intención de estas notas no ha sido añadir nada nuevo a lo dicho en los artículos Mujeres y ciencia ficción y Autoras españolas de ciencia ficción, pues soy consciente de que no lo he hecho –incluso me he repetido, y escrito muchas obviedades y alguna simpleza–, sino dar pistas y facilitar en la medida de lo posible el trabajo de futuras investigadoras e investigadores sobre las mujeres en la CF, como personajes y como autoras, con especial atención a las escritoras españolas de ciencia ficción. De cualquier modo, recomendamos muy encarecidamente consultar, para todos aquellos datos que no puedan encontrarse en nuestra Bibliografía, la página web Términus Trántor, de Juan José Parera, creo que la más completa (y sin duda un esfuerzo descomunal) en cuanto a bibliografía de escritores españoles de CF.

Lola Robles, octubre 2006


(Podéis encontrar más información sobre las obras de todas estas autoras en la Bibliografía de escritoras de ciencia ficción)

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