Cinema Orly
Luís Capucho (Brasil, 1962)
Traducción de Tive Martínez
La Abaporu editorial
2022, 128 páginas. 14,00€
¿Por qué, Tive Martínez, traductor del libro Cinema Orly de Luís Capucho, me elegiste a mí, entre tantas personas en las redes sociales, para proponerme la lectura de esta obra? ¿Qué te hizo suponer que me iba a interesar, incluso fascinar, una historia que tan poco parece tener que ver conmigo? Publicada originariamente en portugués en 1999, Cinema Orly es un texto quizás más cerca de la autoficción que de la novela convencional, claro que no hay en él nada de convencional. La narración nos permite mirar como espectadores fantasmas, como espías, el interior de un cine porno brasileño convertido en lugar de encuentros sexuales entre gays y trans, un espacio donde se rinde culto a la masculinidad, al miembro viril masculino, el falo, la polla cuanto más grande mejor. Es un culto rendido, absoluto, casi sacramental. Y el Orly es el templo donde se ofician los ritos de adoración y de vínculos breves y anónimos, descritos de manera directa y sin ningún eufemismo.
Luís Capucho es un músico, compositor, pintor y escritor brasileño.
Su novela no es para cualquier público.
No gustará a mucha gente, incluso la rechazarán.
No se trata de una historia porno, a pesar de la descripción explícita de las relaciones sexuales. Al menos, eso opino yo.
Desagradará, sin duda, a personas con moral puritana y también a quienes se ajustan mucho a lo políticamente correcto, pues esa adoración de lo masculino y del falo es un elemento fundamental. Las mujeres no pintan nada allí, en el Orly. Solo hay una y su función es secundaria y subalterna. En cuanto a las personas trans, no son vistas como mujeres. Estereotipos y prejuicios aparecen con claridad, ya que existían en el momento en el que el libro fue escrito y el autor no parece haberlos cuestionado. Sin embargo, el protagonista es queer, su identidad se define entre lo masculino y lo femenino.
Podría interesar a quien desee conocer el panorama homosexual de la época en que el libro se publicó, como un documento histórico. Incluso podría llamar la atención de lectores morbosos o que quieran leer el libro con una sola mano.
Sin embargo, creo que a quien verdaderamente puede gustar Cinema Orly es a lectores con auténtica pasión por la literatura, sobre todo la que se sale de los cauces, de los márgenes, la más arriesgada, provocadora y, al mismo tiempo, profunda.
Y es que, en esta obra, más allá de la superficie visible, hay un trasfondo capaz de conmover como un seísmo. No es lo sórdido, no es la desolación, aunque sí la soledad. Se nos está hablando de cuerpos perdidos, entrelazados en un lugar oscuro y a veces degradado, maloliente. Ocurre que esos cuerpos tienen alma y huyen del aislamiento, del desamparo y de su condición vulnerable. Practican sexo a solas, en pareja o en grupo de un modo que parece obsceno, pero que no engaña a nadie con pudor alguno. La visión descarnada nos permite vislumbrar las calaveras y el corazón de los que allí se entrecruzan, se ocultan y se refugian de los peligros exteriores, de sus propios miedos, incluso de su necesidad de un contacto más duradero, más profundo.
Y está también el simple disfrute estético del lenguaje de Capucho, a veces objetivo como una cámara oculta, otras con un alcance poético de tal intensidad que deslumbra y emociona.
Entre quienes repudien esta narración y la denuncien por escandalosa, habrá muchos que nunca lograrán escribir con la misma belleza. Nunca, jamás.
Aquí, desde luego, no cabe el amor romántico, pero sí el ansia de amor y una mirada compasiva, tierna casi. El antro se humaniza página a página cuando alcanzamos a entender su intimidad. Esos hombres que performan o envidian la masculinidad más estereotipada, esas personas travestidas que son rechazadas por algunos gays y esa vendedora de aperitivos se desnudan ante el público lector sin necesidad de quitarse toda la ropa. No tienen nombre. En ocasiones se convierten en novios y empiezan a darle vuelo a las ilusiones, a las esperanzas, para luego verlas morir.
Y sí, Tive Martínez acertó: Cinema Orly me ha gustado mucho, como pocos libros. A pesar de mi distancia con el autor. O debido a mis coincidencias con él.
Este libro apenas se conoce en nuestro país y se han vendido muy pocos ejemplares. No creo que se deba solo a su temática, sino al funcionamiento del mercado editorial. Resulta muy difícil hacerse visible con una obra semejante. Voy a lanzar un reto a ciertas personas a quienes creo que les gustaría la singularidad de Cinema Orly.
Está publicada en una editorial independiente, La Abaporu editorial, que forma parte de una editora más amplia (aunque no mucho) Urutau, centrada en obras brasileñas, portuguesas y gallegas fuera de los márgenes convencionales.
Cinema Orly se puede conseguir a través de este enlace: https://editoraurutau.com/titulo/cinema-orly, el precio son 14€, no es un libro muy caro.
