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7 de abril de 2011

EL CUERPO DE LA MUJER Y LA PATRIA

(Este es un texto incómodo, un texto necesario. Lo traemos a este blog porque, creemos, difícilmente sería publicado en otro lugar. Lo hemos escrito las mujeres que firmamos abajo)

"El hombre debe ser educado para la guerra, y la mujer, para la recreación del guerrero: todo lo demás es tontería."
Friedrich Nietzsche. Así habló Zaratustra.




EL CUERPO DE LA MUJER Y LA PATRIA
 
Desde hace años es vox populi el que ETA, o su entorno, proporciona mujeres de su ámbito a los presos etarras para mantener relaciones sexuales. Pensábamos que por tratarse de comentarios orales no podrían tener mayor alcance y además permitían esquivar el debate.

El 20/12/2009, en El País, encontramos una entrevista al sociólogo vasco Javier Elzo, donde decía: "Hay que humanizar el trato a los presos… [de ETA] ...porque los presos siguen siendo hombres y ETA les proporciona visitadoras para sus relaciones sexuales...". También, en El País del 10 de octubre de 2010, se nombraron los mismos hechos, en un reportaje (ETA se rompe en las cárceles) de José Luis Barbería, en el que hablaba de "...jóvenes simpatizantes de la causa se [ennovian] con presos a los que solo conocen por los periódicos para servir de soporte anímico e ideológico y de alivio sexual del guerrero en los vis a vis carcelarios”.

Es decir, no se trata de mujeres que hubieran tenido una relación personal previa con los presos, ni de prostitutas (no vamos a entrar aquí en el debate sobre la prostitución), sino de simpatizantes de la causa etarra, que se ofrecen, como señala Barbería, para el desahogo sexual de determinados presos. El artículo especifica que son “jóvenes”. Dudamos de que ese dato sea irrelevante, nos hace pensar en posibles criterios de selección, y no resulta difícil imaginar cuáles puedan ser.

En las dos ocasiones enviamos sendas cartas con nuestras valoraciones a la sección “Cartas al Director” de El País, y ambas veces el periódico no consideró oportuno su publicación. Tampoco conseguimos que se tratara el tema desde otras secciones. Una vez más en dicho medio se repite la actitud que hemos ido encontrado en la sociedad respecto a esta cuestión.

A una exparlamentaria nacionalista vasca le preguntamos por las declaraciones de Elzo. Respondió que en Euskadi es algo que todo el mundo sabe, pero nadie dice nada.

Tras la citada entrevista de El País al J. Elzo, recurrimos a personas que en su actividad o trabajo son claras impulsoras de los derechos de las mujeres, defensoras de Derechos Humanos, o denuncian toda violencia patriarcal en la sociedad o en las guerras. Sin embargo una vez más no hubo respuesta.

Este silencio que legitima la utilización del cuerpo de la mujer como reposo del guerrero es una clara constancia de la valoración que se hace de las mujeres en el entorno etarra, en determinados sectores de la izquierda y en gran parte de la sociedad. Se ve normal que haya mujeres para esas actividades, o se considera un asunto menor. Pensamos que además existen otros elementos que influyen en ese silencio y esa valoración, entre los que nombraríamos: el miedo a ETA, la supeditación a la opinión del entorno social o político (léase el miedo a disentir). Y la condescendencia social ante esta utilización de la sexualidad de la mujer conlleva que toda denuncia o reivindicación quede relegada, para que no condicione ni interfiera (o ni siquiera moleste) en los procesos políticos del conflicto.

Las alusiones de Elzo al tema que tratamos generaron en la web “Kaosenlared”, por parte de los internautas, unas durísimas críticas llenas de insultos y descalificaciones personales. Primera estrategia: atacar a la persona que difunde la información, para desacreditar ambas. El segundo recurso es negar sin más los hechos. Y por último, encontramos que proporcionar a los reclusos “visitadoras” de su misma ideología es aplaudido y valorado como una manifestación de la libertad sexual de la mujer, y de paso se acusa de “reprimido” al J. Elzo. Y esto en un espacio, Kaosenlared, que habitualmente es claro defensor de los derechos de las mujeres, y denuncia contundentemente las violaciones y el uso de nuestros cuerpos por los militares de la OTAN, o por los ejércitos en general.

No diferenciar entre libertad sexual (libertad como la facultad de actuar de una determinada manera) y una auténtica liberación sexual, (liberación que sea un verdadero logro y avance para las mujeres de todo aquello que nos ha atado durante siglos a las imposiciones masculinas): ahí está el problema. Dudamos de que servir de desahogo sexual y apoyo anímico e ideológico al guerrero, repitiendo así los más que conocidos esquemas patriarcales sea liberador, por muy voluntaria que sea esa elección. Acusar de “puritanismo” o “represión sexual” a quien cuestiona este u otros hechos semejantes es de nuevo una vieja estrategia: las mujeres deberíamos saber que es lo que siempre nos han dicho los hombres cuando no accedemos a sus deseos.

Nosotras pensamos que este hecho, y el silencio, la negación o las respuestas condescendientes o justificativas, no son sino una manifestación más de cómo la sociedad nos ha considerado a las mujeres a lo largo de la historia: es parte del engranaje patriarcal de la violencia de género.

Las mujeres hemos sido una pertenencia prioritaria para los hombres, en el patriarcado. A través de los siglos se nos ha utilizado en el ámbito privado de la casa. En las guerras, hemos acompañado a los ejércitos como cantineras, mesoneras y más tarde en los prostíbulos que se establecían cerca de los cuarteles o asentamientos militares: prostitución forzada por circunstancias personales, sociales o económicas, o por el chantaje, el secuestro y la extorsión. Además en las guerras, y en todos los tiempos, el cuerpo de las mujeres ha sido continuación del campo de batalla, territorio enemigo a conquistar, destruir, humillar con violaciones masivas; los vencidos han pagado con mujeres vírgenes al vencedor como impuesto durante años ¿Y no es otra modalidad más, dentro sin duda de una gradación (por otra parte lamentablemente muy amplia) el hecho que tratamos, proporcionar mujeres para humanizar la vida de presos por delitos terroristas cometidos por la patria?

El cuerpo de la mujer se pone al servicio de la nación, del patriarcado, del militarismo (satisfaciendo la sexualidad del guerrero, militarizando la sexualidad). Y aquí una vez más se prioriza el conflicto sobre el género, esa fue la razón que dio la exparlamentaria nacionalista vasca, citada más arriba, al silencio que generan en Euskadi esos hechos.

Sabemos que ha habido grupos que se han opuesto de forma clara a la violencia de ETA. Pero la priorización del conflicto vasco ha condicionado o limitado el desarrollo de otras reivindicaciones y debates, por ejemplo sobre el nacionalismo o sobre la utilización interesada de la Historia.

Nos oponemos a la utilización sexual de las mujeres por todos los ejércitos y guerreros del mundo, a toda violencia como herramienta de poder sobre ellas. Nos parece muy importante que la ONU, en su declaración 1325, afirme la necesidad de la protección y defensa de la mujer, y de su participación en los procesos de paz (creemos que tendrían que ser mujeres expertas en el tema, en derechos humanos, paz y género). Pero esto no se hará realidad hasta que, por un lado, los gobiernos y líderes lo crean y potencien y, por otro, las mujeres pongamos nuestros derechos de género por delante de los intereses patriarcales, de la nación o de la patria. El cuerpo de las mujeres y su sexualidad tienen que quedar fuera de toda patria.

En todo contencioso en que está implicada la violencia, hay temas y valores que se sacrifican, y nos tememos que este es uno de los asuntos que hay que dejar enterrados. Consideramos sin embargo que empezar a romper el silencio es otra de las tareas a realizar para ir dando pasos hacia el proceso que ponga fin al conflicto; para ir desterrando esta otra forma de la militarización que también ha generado ETA en la sociedad.

Valorando todo lo conseguido hasta ahora por las mujeres, hechos como el comentado nos muestran que aún nos queda mucho camino por recorrer.

A 8 de marzo de 2011.

Concha Martín
Lola Robles
Idoia Romano
Yolanda Rouiller
De Mujeres de Negro contra la guerra

6 comentarios:

ana dijo...

Fortísimo, ¡! sin palabras, puag! gracias por vuestro trabajo y por su difusión!!! Un besote, a.

Anónimo dijo...

Todo mi apoyo a la difusión de vuestro artículo. Ya lo estoy reenviando!´

Cristina

Anónimo dijo...

Si también hay hombres voluntarios para satisfacer las necesidades sexuales de las presas etarras, no podemos hablar de violencia de género. Creo que esto es otra cosa. Ahora, si no hay voluntarios hombres, entonces parece que sí, que hay un uso condenable del cuerpo de la mujer.

Anónimo dijo...

Soy mujer, feminista, lesbiana y republicana (activa), no pondré mi nombre para evitar problemas.
Hayan o no hayan hombres que se acuestan con las presas, lo que me parece el colmo, es que en el artículo habléis como si fuerais LA VOZ DE TODAS LAS MUJERS
Las MUJERES que libremente QUIEREN (¿o es que las obligan?) acostarse con quien quieran por razones ideológicas, sexuales, o las que ELLAS quieran, lo que me parece mal es que en esta entrada se las trate como a NIÑAS que no saben lo que hacen.
Si yo quero "ofrecer mi cuerpo" (es decir, hacer el amor, ducharme, o practicar la lucha libre) con quien sea, sea preso o libre, compañero de partido o no, si yo lo quiero, NADIE absolutamente NADIE puede decirme que soy "utilizada" ¿nos hemos vuelto locos o qué? ¿y si se enviara MUJERES para acostarse con otras MUJERES presas? ¿diríais lo mismo?
Esta es una de las razones por las que siempre nos gana el poder. Perdonar el tono, pero estoy enfadada por este detalle de vuestra entrada, pero lo demás está fenomenal.

lady quercus dijo...

Parte I del comentario de Idoia Romano, una de las firmantes del artículo (por razones técnicas va en dos partes):

A la compañera mujer, feminista, lesbiana y republicana (activa); Por cierto lo de “activa” ¿Se refiere solo a lo de republicana?
Quisiera contestarle sin ánimo de crearle problemas; aunque no nos diga su nombre por ello. Les juro que la entiendo porque así andamos en estos temas.

Nosotras jamás hemos pretendido ser la voz de las mujeres, ni siquiera la voz de unas cuantas. Llevamos años en movimientos sociales y hemos visto tantos errores cometidos por las izquierdas (sean de partidos o no) que hemos construido una alianza entre 4 locas, en Mujeres de Negro, para expresar nuestros pensamientos y decir lo que hemos elaborado desde nosotras mismas.

Pretendemos remover, transformar el pensamiento y la acción. Hablamos desde nosotras y no queremos representar a nadie porque para eso están los partidos, los patriotas de supuesta izquierda vasca que hablan en nombre del pueblo vasco, etc...

Pasaremos al argumento central de: "si ellas quieren...son libres".
Jamás trataría como a niñas a las mujeres que se ofrecen o a las que los militantes de la izquierda vasca ofrecen para la satisfacción de sus "necesidades" a los presos vascos, porque -resumidamente dicho- eso que ellas hacen porque quieren, no nos hace más libres a las demás.
Como nadie consideraría inconscientes a las mujeres de países que España empobreció (qué casualidad que así sea) cuando se tiran horas en las esquinas de tu país por quince euros la mamada.
Como nadie tampoco consideraría inconscientes a las migrantes que trabajan en las casas de los y las españolitos/as -que pueden permitirse no hacerlo- que aguantan el acoso sexual de los viejos que tienen que cuidar para cobrar.
Como nadie trataría de inconscientes a las mujeres etxeko-andres (amas de casa) de toda la vida que se entregaron a los vascos durante toda la vida para que ellos ejercieran sus vidas plenamente mientras ellas consumían las suyas en los fogones para el bien del tan cacareado matriarcado vasco.

La política, la sociología o incluso la psicología feminista nos enseñan que la relación entre dominante y dominador no es sencilla ni fácil de cortar con una tijera afilada de simpleza.

Las relaciones entre países dominados y dominantes es siempre violenta y vertical, la relación entre los dominadores y dominados en las clases sociales es así y no lo va a ser menos en el caso de los hombres versus mujeres que también es una relación dominante dominada violenta y vertical; aunque haya países que se rebelan, clases sociales que se rebelan y mujeres que se rebelen también.

El argumento de...si ellas quieren...no son utilizadas, es de una simplicidad sublime que raya la mera provocación y la polémica de tertulia televisiva.

Que algunas mujeres quieran ir al servicio militar no nos hizo a las feministas pestañear para no apoyarlas y mantuvimos una postura antimilitarista frente a ellos y ellas.
Que algunas de las mujeres patriotas de la supuesta izquierda quieran ofrecerse en cuerpo y alma para entretener a los hombres presos de eta no nos hará pensar que mientras "ellas hace lo que quieren"; los hombres del partido las usan como estrategia de compensación a los patriotas que han caído en las cárceles y no flaqueen sus ánimos.
Que algunas mujeres patriotas sean el premio consolación de la supuesta izquierda "porque quieren”, como las televisiones que han regalado a las madres para consolarlas de la pérdida de su hijos etarras; no nos impedirá renegar sobre el papel de las mujeres y no dejaremos de denunciar los falsos concepto de izquierdas que usan algunos patriotas sean de acá, de allá o del más allá.
(Continúa en el siguiente comentario)

lady quercus dijo...

Parte II del comentario de Idoia Romano, una de las firmantes del artículo (por razones técnicas va en dos partes):

Y finalmente...no se "ofrecen" hombres a hombres presos y mujeres a mujeres presas...y ¿te imaginas porqué?....o te propongo una idea...por homófobos y porque en su ideario este debate sería un obstáculo para la liberación vasca, seguro.

Por si acaso..., Sí; diríamos lo mismo de las mujeres que se ofrecen a mujeres y de los hombres que se ofrecieran a los hombres porque no se trata de sexos sino de relaciones de poder...

Resumen: ¡Un patriota, un idiota y...una patriota también!